El uso del papel en la Música

El uso del papel en la Música

EL USO DEL PAPEL EN LA MÚSICA CLÁSICA

Para la música clásica occidental, el papel siempre ha sido uno de los pilares fundamentales de su esencia. Especialmente entre los siglos XVII y XX, las partituras han sido uno de los elementos principales.

Este soporte, siempre ha sido fundamental para interpretar, analizar, estudiar… etc. Pero con los avances tecnológicos de las últimas décadas, muchos nos preguntamos si la música clásica puede beneficiarse de alguna forma.

En lo que respecta a la difusión y acceso de fuentes, los libros ya han sido digitalizados en numerosas bibliotecas, y cada vez, hay más editoriales que venden sus libros de esta forma. Por otro lado, muchos intérpretes utilizan tabletas digitales para interpretar las obras, sin necesidad de papel. En ellas, pueden almacenar cientos de piezas, o visualizarlas on-line.

Por todo esto, es inevitable preguntarnos si las editoriales deben adaptarse a los nuevos cambios. Y aunque no siempre va a ser posible utilizar el formato digital, en muchas ocasiones podemos agradecer tener un acceso rápido y fácil a estas partituras.

Para producir una tonelada de papel, se utilizan 27 mil litros de agua, se emiten 27 kilogramos de dióxido de carbono y se gastan más de cuatro kilovatios de energía. Sabiendo que el papel no se puede reciclar de manera indefinida, ya que las fibras se destruyen con el uso, en el mundo editorial nos tenemos que plantear nuevas alternativas, y llevarlas a cabo lo antes posible.

Por ejemplo, una orquesta sinfónica suele tener una media de más de 80 músicos, y teniendo en cuenta que una hoja de papel pesa unos 4 gramos, y que por músico se pueden utilizar una media de 5 hojas por obra, son en total 1,6 kg en partituras. Además, sumando la partitura que utiliza el director pueden llegar a ser unos 3 Kilogramos de papel, únicamente por la interpretación de UNA OBRA. Por lo que si esta orquesta interpreta 330 obras, algo que aunque no lo parezca, es muy fácil de conseguir, ya estará gastando los 27 mil litros de agua y 27 kg de CO2 nombrados anteriormente.

Obviamente estos datos pueden variar mucho, en función del tipo de obra interpretada y los músicos. Pero básicamente es un ejemplo, de la gran cantidad de gasto que se hace al interpretar música.

Por lo que en definitiva, contribuyendo a la reducción del gasto de papel, Editorial Musicate se adapta a las nuevas herramientas utilizadas en la música y ayudan a la conservación del planeta.

Entrevista a Ángel García

07/11/2018

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *